No se puede mirar a la cámara con más torería

De las mejores cosas que se pueden hacer en Cádiz es asomarse a ver su bahía, y cómo canta El Flecha, por alegrías. Aquí está, no se puede ser más torero: Antonio Díaz Soto, en una imagen de ignorado origen que encontramos en nuestro archivo y que sin duda procede de cuando el genial cantaor quiso ser matador, a finales de los años veinte del siglo pasado. Si quieren saber más de esta figura histórica del cante, lean el blog de Antonio Barberán “Callejón del duende”, les va a encantar.

1 comentario

  1. escrito por EL CONDE GITANO el 8.10.14

    Yo en una ocasión le “acompañé” a la guitarra en un cante por Alegrías, en la Caseta Flamenca, en unos de los veranos que venía a Cádiz con su mujer Mariquilla “Del Bolo” y su hijo miguelito