Nuestra ciudad ha contado siempre con grandes establecimientos de hostelería. Es el caso de la cafetería Mikay, en la plaza de San Juan de Dios, que vino a relevar al no menos acreditado restaurante La Maison Doree. En la foto, de 1964, aparece un grupo de la plantilla de la cafetería, con el reconocido profesional Francisco Rodríguez Quintero a la cabeza.