A comienzos de los años cincuenta, España empezó a normalizar sus relaciones diplomáticas con los potencias occidentales.
En febrero de 1951 llegó a Cádiz el nuevo embajador de los Estados Unidos en Madrid, Stanton Griffis. A bordo del trasatlántico Independence aparece el embajador con el presidente de la Diputación, Juan Luis Martínez del Cerro, y el gobernador civil, Carlos Rodríguez de Valcárcel.