Rodando ante la fábrica de tabacos

Se decía que Franco mandaba mucho pero –como usted o yo en el concesionario– tuvo que esperar cuatro años para tener este Rolls Royce. Lo encargó en 1948 y lo recibió en 1952. Y eso que compró tres, este descapotable y otros dos cubiertos. Solamente se fabricaron otras quince unidades de ese Phantom IV, todos para jefes de estado y monarcas y cada uno con el ángel del “espíritu del éxtasis” de rodillas sobre el radiador, en homenaje a cada propietario. En la foto de Fernando Fernández, de la colección de Juan Torres, Franco y el alcalde Jerónimo Almagro, en ese legendario Rolls, frente a la fábrica de tabacos.

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