Primero fue de madera y luego la sustituyeron por otra de mamposterÃa. La caseta del mareógrafo, en la Punta de San Felipe, era pesquero habitual en los concursos de las peñas. En esta excelente fotografÃa de Juman, de la colección de Francisco Montero, aparece un joven participante en un concurso de pesca. Con la gaditanÃsima caña del paÃs, salabar al hombro, la mascotita ladeada y el aire de quien acaba de ganar el concurso, posa para la cámara de Juan ante sus felices partidarios, entre ellos su padre. Este pescador llegarÃa nada menos que a hermano mayor de la Expiración.