Revista naval en el muelle de Cádiz

La dotación del buque-escuela Galatea* rinde honores al Jefe del Estado, Francisco Franco, durante la revista naval celebrada en la Bahía de Cádiz en octubre de 1953. Nada menos que cinco cruceros, catorce destructores, seis minadores, ocho cañoneros, dos transportes, ocho dragaminas, cinco submarinos, seis lanchas torpederas y dos buques escuela participaron en la revista naval. *Buque-escuela Galatea. Perteneciente al Plan Cortina, se compró en Italia en 1921, el buque-escuela Galatea, brick-barca de 3 palos, casco de hierro y desplazamiento de 2.700 toneladas, que navegaría hasta 1961, para luego servir de pontón-escuela.

2 comentarios

  1. escrito por Arminio el 22.03.11

    Enhorabuen por dedicar al Galatea tu página.

    Nosotros somos un grupo de exmarinos que navegamos alló por los años cincuenta en el Galatea.

    Tenemos un blog, por si te quieres asomar. En él escribimos a diario sobre el Galatea, anécdotas, vida a bordo, viajes etc..

    Saludos

    En el siguente comentario te mando la introducción del blog.

  2. escrito por Arminio el 22.03.11

    Esta no es la historia de un velero, ni una novela sobre temas navales.

    Lo que aquí sucederá es el nacimiento, vida, muerte y resurgir de sus cenizas de un buque que nació para mercante, vivió como Escuela de Maniobra de la Armada Española y abocado a su más letal abandono sucumbió en un apartado muelle de Sevilla.

    Antes de ser convertido en chatarra fue rescatado de la más humillante indignidad.

    Hoy en día su figura recorta el horizonte de la tierra escocesa que le vio nacer y cuyos habitantes nunca se olvidaron de aquel hijo pródigo.

    Lo que más adelante acontece no son situaciones ficticias, todo lo contrario, es pura realidad. Son momentos anclados en el tiempo, impresiones, alegrías y tristezas vividas y contadas por quienes formaron parte de su dotación.

    Sin ellas y su pasión encendida por el Galatea nunca hubiese sido posible dar a conocer estos retazos de su historia

    Todo comienza con un grupo de marinos, que dieron unos años de su vida por un ideal lleno de prometedoras aventuras.

    Pasados los años se vuelven a encontrar pero ya en tierra dentro y comienza una explosión de historias casi borradas por el tiempo. Un bendito temporal de prosa que se ha desatado en esta mar de recuerdos.

    La calma chicha ha dado paso a una maravillosa galerna, y nosotros anclados en el pasado, descalzos pero llenos de vivencias, nos amarramos al andaribel para no perder contacto con cubierta.

    Queremos vivir esta travesía aunque en dique seco, pero llena de ilusión y alegría. Travesía que gracias a algunos nostálgicos amarrados al duro banco del pasado, hacen que vivamos momentos muy queridos para todos nosotros.

    En una vida que poco a poco se diluye, miras atrás y contemplas gozoso como la estela que vas dejando a popa, en vez de confundirse con la mar, toma vida y queda imborrable entre las aguas para que marinos en tierra puedan escudriñar su camino.