Verdadero enemigo de la Fiesta de toros

Las rachas de viento, en nuestra ciudad, además traer buitres y volar sombrillas, han causado muchos estragos. En el año 1958 un fuerte huracán causó muchos daños en Cádiz, entre ellos, derribó par te del muro de los corrales de la plaza de toros, inaugurada apenas treinta años antes. El derribo del muro dejó al descubier to la cuadra de caballos. Peor sería la ruina del edificio, nueve años después, que motivó su cierre preventivo al público.

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