Una alegría para Doña Cuaresma

Como se acaban nuestras f iestas es el momento y sitio para la Cuaresma. En 1883 incluso se desagraviaba a Su Divina Majestad por las ofensas sufridas durante las carnestolendas, fechas propicias a la desvergüenza y blasfemia. Como diría Muñoz Seca, nada como un buen triduo para limpiar el baldón que os  agravia, Y si no, henos de Pravia. La convocatoria es de la colección de Juan Torres.

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