Perdimos un gran matador de toros pero a cambio nos quedamos con un excelente profesional de la hostelerÃa y mejor persona. PepÃn de la Camelia es uno de esos gaditanos que no necesitan apellidos. Conocido y querido por todos, su buen humor es del más puro cuño gaditano. Quiso ser torero, y lo intentó en Algar, donde posa para la foto con un poquito de jindama.